Aves en peligro

Una de cada ocho especies de aves del mundo se enfrenta a la extinción, dice el último informe de BirdLife Internacional. Son más de 10.000 las especies conocidas, de las cuales 1.300 están en peligro de desaparecer y unas doscientas en “peligro crítico”.

El informe “Estado de las aves del mundo: indicadores para nuestro mundo cambiante” (State of the World’s Birds: Indicators for our changing world), es un estudio sobre el estado de más de 10.000 especies de aves del mundo.

Desarrollado en el 2013 por BirdLife Internacional, dice que, del total de especies conocidas, 1.313 especies fueron clasificadas como “amenazadas de extinción”, lo que significa que una de cada ocho corre con esa “suerte”. Como si el panorama fuera poco trágico, el informe señala que de ese total, unas 189 están consideradas como “En Peligro Crítico”. 

El estudio se confecciona todos los años recopilando datos de unos 120 socios que viven en distintas partes del mundo. Así se pudo establecer que desde el año 1500 se perdieron unas 153 especies de aves, “un ritmo de desaparición que supera varias veces la pauta natural de extinción”.

“En 2002 los gobiernos del mundo se comprometieron a reducir la tasa de pérdida de biodiversidad para 2010”, dice la organización que destaca que la conciencia global de los problemas y su urgencia es cada vez mayor.

Sin embargo, agrega, “el estado de la biodiversidad mundial reflejada en sus aves sigue empeorando y más rápido que nunca. Las aves están haciendo sonar la alarma: es el momento de escuchar y hacer cambios reales y positivos”.

Informe

BirdLife International es una de las mayores asociaciones de conservación de la naturaleza del mundo. Cuenta con unos 13 millones de miembros, 7.000 grupos locales de conservación y más de 7.400 empleados.

Todos los años publica este informe como un llamado de atención sobre el deterioro de los ambientes naturales en el planeta. “El estado de las aves del mundo sigue empeorando y muchas especies están en peligro de extinción”, dice y señala como causas la destrucción y degradación del hábitat, así como los impactos directos de las especies exóticas.

Leon Bennun, Director de Ciencia, Política e Información del Secretariado Global de BirdLife International, explica que las aves ofrecen una “lente” a través de la cual se puede ver la naturaleza: “Constituyen un barómetro ambiental que nos permite monitorear las presiones que nuestra forma de vida está imponiendo sobre la biodiversidad del planeta”.

Bennun  denuncia que el estado de las aves sigue empeorando y muchas especies están en peligro de extinción. “Las aves se enfrentan a amenazas en muchos frentes, pero las principales son la destrucción y degradación del hábitat, así como los impactos directos de las especies exóticas”.

Los especialistas que trabajaron en el informe se alarmaron porque comprobaron que hasta las especies más comunes corren riesgo de desaparecer: “Es una señal de que hay problemas ambientales generales que están llevando a una erosión generalizada de la biodiversidad”, dicen.

De todas maneras, las aves amenazadas no están repartidas de igual forma entre los distintos grupos. Por ejemplo, entre las más afectadas están grandes aves marinas como los albatros (el 77% de las distintas especies están amenazadas), grullas (73%), cotorras (29%), faisanes (21%) y palomas (20%). “En general, las de gran tamaño y las que tienen tasas de reproducción bajas o territorios reducidos son las más vulnerables”, dice BirdLife.

Conservar

BirdLife identificó los lugares más importantes para conservar la naturaleza y los denominó “Importancia para las Aves y Zonas de Biodiversidad” (IBA por sus siglas). Más de 12.000 ya se han documentado.

“Las IBAs representan la red mundial más grande de identificación sistemática de sitios importantes para la biodiversidad. Sólo el 28% de ellas está cubierto por las áreas protegidas existentes”, dice la organización internacional de las aves.

Según estiman, la protección y la gestión de todas las IBA en el mundo, combinadas con el coste de las acciones destinadas a mejorar la situación de las especies amenazadas en todos los grupos de vida silvestre, costaría unos 80 mil millones de dólares por año. "Las sumas totales pueden parecer grandes, pero son pequeñas en términos de los presupuestos públicos, y deben ser consideradas como inversiones y no como gastos", dijo Stuart Butchart, Director de Ciencias de BirdLife.

Según la organización, cuando las amenazas se abordan a través de intervenciones focalizadas, la conservación puede tener éxito. Agrega que algunas especies se han traído de vuelta desde el borde de la extinción de una manera espectacular y que hábitats degradados pueden ser restaurados. "La conservación de la naturaleza efectiva es accesible y funciona. Es hora de que esto ocurra", concluyó el Dr. Bennun.

Informe: Pablo D’Atri
Ilus.: Bibi González 

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